• Hugo Marroquin

Cómo puede un padre y su hijo sobrevivir el Apocalipsis

Las calles vuelven a llenarse, la gente comienza a salir más allá de sus casas y parece que aquellos vaticinios apocalípticos del mes de marzo del año pasado se alejan. Lo que era impensable, resultó cotidiano, lo que era improbable, es nuestro pan de cada día. El mundo vive ya un Apocalipsis. Del cual nos hablaron y estas son las lecciones que nos enseñaron para sobrevivirlo... y quizás hasta gozarlo.


En esta ocasión quiero acercarme a la experiencia del Apocalipsis desde las historias que nos hablan de padres y hijos, y como este lazo enfrenta y sobrevive la tragedia de la humanidad. He seleccionado 4 contenidos, entre los muchos que seguramente existen:


UNO. Un padre busca salvar la bondad de su hijo en un mundo en ruinas lleno de horrores en La carretera de Cormac McCarthy.

DOS. Un padre busca un lugar donde su hijo pueda crecer en un mundo consumido por el inexplicable virus que convierte en zombies a los muertos de The Walking Dead.

TRES. Un padre abandona a su hija cuando busca una respuesta que salve al mundo de un cambio climático que amenaza a la vida entera en Interestellar.

CUATRO. Un padre desempleado intenta encontrar una oportunidad mientras hace todo por mantener en su hijo la capacidad de soñar en En busca de la felicidad.

La carretera de Cormac McCarthy

Leí esta novela durante el comienzo de la pandemia, en una lectura que me llevó meses porque quería leerla en inglés y además escucharla en simultáneo en audiolibro, así que se atravesaron algunos libros físicos y uno que otro audiolibro y seis meses después he podido terminarla. Esta novela la descubrí hace unos años en un viaje, no conocía al autor —por sorprendente que les resulte a algunos— y lo que me llamó fue el tema de la relación padre-hijo en un mundo postapocaliptico cuando recién había terminado de escribir mi segunda novela Las horas lentas de la noche. La compré y esperó en mi casa esos años para ser leída. El mes de abril, aquel lejano mes de abril del 2020 cuando vivíamos las primeras semanas de cuarentena resultó ser el momento de comenzarla.


¿De qué va? La historia transcurre en un mundo apocalíptico en el que un padre y su hijo viajan hacia la costa para huir de un invierno que les mataría. Durante su travesía se cruzarán con los pocos seres humanos que quedan, locos, caníbales, asesinos.


La experiencia de leerla y escucharla me gustó mucho, sobre todo por la capacidad histriónica de su narrador, el actor Tom Stechschulte —cuya carrera cinematográfica no parece tan prolífica como su carrera como actor de voz y narrador de audiolibros—. El actor es capaz de dar voz al narrador, al padre, al hijo, así como a los personajes incidentales. Es pausado y emotivo al momento de narrar. En capaz de llenar de emoción los diálogos que en esta novela resultan tantos y tan relevantes, no por la extensión de sus frases, sino por la profundidad de las pocas y los silencios que sugiere.

La relación padre-hijo es bellísima. Un padre que busca proteger al vulnerable niño, quería busca cuidarlo al intentar mantener en él la bondad que le identifica, una que parece perdida en ese mundo y por ello ese niño parece ser la última esperanza. ¿Cómo puede un padre hacer esto? Bueno, esa es la maravilla de este libro. Esta travesía, o en el concepto gringo del journey, que les lleva a toparse con la maldad, la locura y el horror más aberrante. Pero también con el amor, la bondad, la inocencia.

Así que sea en libro, audiolibro o película, espero que lleguen a esta obra. El autor es de pocas entrevistas, hace poco más de diez años dio una a Oprah, en la que ella preguntó sobre qué quiere dejar a los lectores, McCarthy dice: que apreciemos más, que agradezcamos más lo que hay.

The Walking Dead

Hasta la salida de Rick fue mi serie favorita. Y aunque estoy decidido a verla hasta el final, ya no la espero como antes. Sin duda es una de mis series favoritas de la vida. Y sí, he escuchado a tantos decir que “hasta la tercer temporada fue buena”, etc. No puedo encontrar acuerdo con esas opiniones porque a mí simplemente cada temporada me mantuvo cautivo. Y en cada una encontré una evolución coherente y lógica en la madurez de los personajes. Porque para mí TWD se trataba de la complejidad de las relaciones sociales ante circunstancias extremas que ponen los valores humanos en tela de juicio y obligan a los personajes a tomar posturas morales y éticas impensables, y a nosotros como espectadores también, pues nada resulta tan sencillo como el blanco y el negro.

TWD tiene que ver con la adaptación, la adopción de nuevos valores, de una moral diferente, y sobre todo, del deseo humano de sobrevivir. Porque en todos los mundos postapocalipticos, y pesar de lo sombrío del destino, los personajes siguen. Increíblemente e inauditamente, siguen.


Interstellar

¿Qué es más fuerte para un padre que la súplica de su hija para que se quede? Sin entrar en spoilers, el mundo enfrenta una crisis climática y lleva a un grupo de científicos a buscar un planeta con condiciones para asegurar la continuación de la especie humana.

Como mi fuerte no es la ciencia, no profundizaré en ella, pero claramente el sustento científico que su director, Christopher Nolan, realizó ha sido celebrado, pues ante todo, evitó recursos gratuitos. Basta ver la película para entender complejos conceptos astrofísicos como agujeros negros, distorsión del tiempo, etc.

Sobre esta relatividad del tiempo, recuerdo Contacto, en su adaptación al cine actuada por Jodie Foster y Matthew McCauneghey —quien diría que ahí era un pastor que buscaba silenciar a la ciencia y en Interstellar es el hombre que va en busca de respuestas—, pues el audiolibro de Contacto de Carl Sagan es narrado por Jodie Foster y es una maravilla.


No words. No words... to describe it. Poetry. They should have sent a poet. It's so beautiful. Beautiful. So beautiful. I had no idea. I had no.... I had no idea. I had no idea. I had no idea.

De acuerdo, tanto sobre el espacio podría ser explicado solo por los poetas. Y ahí por supuesto, la música, de Hans Zimmer. Uno de los compositores más prolíficos de Hollywood. El soundtrack es bellísimo. A mí, películas en las que ha participado me gustan: Thelma y Louise, El código Da Vinci, Inception.


Para no hacer spoilers, sobre la relación padre-hija diré, que me resultó totalmente emotivo y conmovedor el poder del perdón, la fuerza de la fe y por supuesto, el vínculo inmaterial y atemporal que no solo no se rompe, sino que se fortalece.

Dato curioso: Timothée Chalamet actúa en esta película. En un vídeo en YouTube llamado Actors on Actors, habla con Emma Stone y tiene una muy buena anécdota sobre su participación en esta película. Este vídeo vale la pena,


En busca de la felicidad

A este padre parece que la vida no puede golpearlo más. Y no se trata de una distopía o un mundo postapocalíptico. La tragedia del desempleo que retrata es hoy día más real y es una de las consecuencias más duras que nos ha dejado esta pandemia y que seguramente llevará a muchos países a un periodo de mucha dificultad. Y para muchos no habrá peor Apocalipsis que ese, el del desempleo.


El personaje de Will Smith es un vendedor expulsado de su casa y abandonado por su esposa. Queda en la calle con su hijo pequeño. Lo que ha de venir es la lucha contra todas las adversidades posibles. Y como buen vendedor, la búsqueda incesante de lograr esa venta que le cambiará la vida.


Entre moteles, albergues de indigentes y estaciones de metro, este padre hará todo por conseguir un mejor presente para él y su hijo. Y en medio de este drama adulto, buscará darle a su hijo momentos de felicidad y sobre todo, llevarlo lejos del desamparo y desasosiego que él está viviendo.


Esta película es sin duda inspiradora y emotiva. Y ver a Will Smith en papeles dramáticos es bueno.

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